"Quien siente la montaña no necesita explicaciones y mientras existan paredes, agujas y aristas, habrá quien las escale, disfrutando de lo que hace, aunque no comprenda exactamente el por qué."
"Josep Manuel Anglada"
Seguimos en Riglos todo el fin de
semana, y el domingo Nuria y yo decidimos ir a escalar una vía de iniciación
muy bien equipada. Mientras Paco y Vane hoy pasaran el día visitando los
pueblos de alrededor como Murillo de Gállego y Ayerbe y bañándose en el rio.
Desde Murillo de Gállego cogemos el
desvío que indica la Virgen de Liena, y vamos bordeando el pueblo hasta que
encontramos una pista a nuestra derecha, nos incorporamos a esta y subimos
hasta el parking; este tiene sitio para unos 4/5 vehículos.
Desde el aparcamiento sale un
sendero (hitos) que nos aproxima a Peña Rueba, la aproximación nos lleva unos
25 minutos de marcha tranquila. En el pie de vía decidimos quien irá primero y
es Nuria la que hará de primera.
Inscripción en el pie de vía.
L1 - IV. Es un largo fácil, muy
equipado para lo que es Riglos, pero bueno esto son otros mallos; Como pone en
las reseñas es una vía de iniciación y el equipamiento está muy bien. Nuria
sube genial, ella dice que no, pero en los cuartos se pasea sobrada. Yo subo
bien. El tramo tiene 30 metros con 9 seguros.
Primer largo y Nuria en la R1.
L2 - III. Tramo fácil o muy fácil,
es un largo de 25 metros con 6 seguros, se hace rápido ya que apenas tiene
dificultades. Nuria también sube rapidísima. Parece que hoy haremos tiempos.
Recuperando el L2.
L3 - V. El largo más difícil de la
vía; un muro vertical fácil de hacer ya que no es obligado y está plagado de
seguros y puentes de roca; el largo tiene 15 seguros para 30 metros, como bien
dice es para iniciación, nosotros nos saltamos algún seguro que otro, tanto yo
como Nuria subimos muy bien.
Iniciando el L3. (Foto Nuria)
Nuria recuperando el L3.
L4 - II. Rampa de segundo grado que
hace Nuria volando, cuatro seguros para 25 metros.
Mi compañera en la R4.
L5 - IV. Nuria vuelve a tirar ella
de primera. Este tramo nos muy diferente a los anteriores, divertido de muy
buena presa y se hace rápido largo de 25 metros con 4 seguros.
L6 - II y L7 - IV. Decidimos
empalmar los largos ya que las cuerdas llegan y así no tener que hacer tantas
reuniones, el sol aprieta y queremos salir de allí cuanto antes. Tiro yo
primero y aquí me pongo las botas y me quito los pies de gato, ya que estos me
están machacando los pies. Los largos los hago bastante rápidos, ojo con las
piedras, alguna algo suelta. Nuria sube también bastante rápido. Los largos
juntos hacen 55 metros con 8 seguros y la reunión intermedia.
Nuria en la R5, Foto realizada desde R7.
L8 - III y L9 - II. Es Nuria la que
empalma estos dos largos, igual de fácil que los anteriores, que nos hace
llegar a la cima del Mallo la Mora. Ambos largos juntos tienen una longitud de
55 metros con 7 seguros, la reunión intermedia y una sabina para encintar.
Escalando los largos 8 y 9.
Una vez en la cima tenemos que
descender al pequeño collado, para subir un pequeño muro donde hay colocada una
cuerda fija. Subido este nos dirigimos hacia la vía ferrata Sur. Que es por
donde haremos el descenso. También se puede bajar rapelando por la misma vía.
Foto cima Mallo La Mora.
El descenso por la ferrata nos
depara la gran sorpresa, una pared repleta de buitreras con sus respectivos
inquilinos (buitres leonados) entrando y saliendo de esta deparándonos un
espectáculo maravilloso.
Buitrera con sus inquilinos.
Lo mejor de esta escalada es: el
paraje, la tranquilidad que se respira, la soledad que transmite, la facilidad
de la vía, muy recomendable para iniciarse en vía larga. El tipo de roca que no
es el típico conglomerado rojo de Riglos, sino más parecido al conglomerado de
Montserrat.
Riglos y sus MALLOS!!!
Agüero y sus MALLOS!!!
Un fin de semana espectacular lleno de actividad, de risas y sensaciones, con
buenos amigos y con la mejor compañera de aventuras. Gracias por otra aventuras
más.
En un principio la idea es ir a
Pirineos y escalar la arista Ferbos, al Pic des Trois Conseillers, pero la mala
meteorología nos hace cambiar planes, y se decide ir a Riglos, la meteorología
es mucho mejor y la temperatura es perfecta para poder escalar.
Salimos Paco y yo temprano de BCN
hacia Riglos, Nuria y Vane que están de vacaciones por pirineos llegaron el día
de antes y nos esperan allí. En tres horas y poco nos plantamos en Ayerbe donde
están comprando las chicas lo que será la cena de la noche. Después de la compras
nos vamos hacia Riglos a desayunar y a prepararnos para escalar, mientras Nuria
y yo vamos a escalar, Vane y Paco harán una excursión alrededor de los Mallos, El Camino del Cielo.
Mallo Carilla, Mallo Cored y Aguja Roja.
Una de las vías que teníamos en el
tintero de Riglos es: La Oeste Clásica al Mallo Cored, de un grado en teoría
fácil y bien equipada, pero con los alejes reglamentarios de Riglos; va bien
para hacer cabeza. Como ha esta vía le teníamos ganas, no nos lo pensamos mucho
y nos vamos hacia Los Mallos Pequeños, que es donde se encuentra el Mallo
Cored.
L1 - V. Empiezo escalando yo,
normalmente empieza Nuria para coger confianza pero El inicio de la escalada
pinta un poco raro con una primera panza. Como decía el inicio de la vía es una
pequeña panza, donde colocando bien los pies y subiéndolos poco a poco sales
del paso, este está muy bien asegurado. Pasada la panza ya se mete en lo que es
diedro chimenea y empiezas a escalar en X, hay buenas presas y muy buenas, se
hace bastante bien, para lo mal que se me da a mí este tipo de escalada, será
que estoy mejorando… JEJE. Nuria sube muy bien, ella es mejor que yo escalando
con este tipo de técnica. Largo de 35 metros.
Nuria recuperando el L1.
L2 - IV+. Es el turno de Nuria, la
vía sigue en chimenea, hay un poco de vegetación en esta, pero se salva bien.
Nuria sube muy bien, tiene arte para escalar por chimeneas, y además los alejes
no le están pasando factura, al menos no se queja. Está hecha una campeona. Yo
subo bastante bien hay algún paso que me cuesta algo más, pero se hace bien,
esto de escalar de segundo no se me da bien. Largo de 15 metros
Abriendo el L2.
L3 - IV. Otra vez mi turno y mas
chimenea por delante, muy guapo este largo, lo disfruto mucho, buscando las
mejores presas para avanzar por la pared a mi ritmo hasta la reunión, este
largo yo coloco un allien por uno de los alejes, pero es más el aspecto
psicológico que la dificultad del paso. La reunión en una gran repisa y muy
cómoda. Nuria sube muy bien, tranquila y a su ritmo descansando en algún punto,
escalamos de tanto en tanto y eso se nota. Largo de 25 metros.
L3 Visto desde la reunión.
Nuria en la R2.
L4 - V. Nuria decide no tirar ella,
el largo que queda tiene varias panzas y no es su estilo, por otra parte tanta
actividad en Pirineos y la falta de rodaje escalando, la tiene algo cansada.
Así que me toca a mi otra vez y yo contento de ello; me meto en lo que marcan
como V, una de dos o yo estoy muy flojo que es lo más posible o este largo me
parece algo más de quinto grado. No obstante es un largo precioso, con varias
panzas, donde uno se ha de colocar bien para coger la presa buena; durante el
largo tengo que descansar en algún seguro, ya que se me cargan los brazos y
puedo continuar, a pesar de ello el largo lo saco bien hasta la penúltima
reunión. Nuria sube acerando casi todo el largo, le supone un esfuerzo extra
todas las panzas. El largo son unos 30 metros.
Mi compañera en la cómoda R3.
Recuperando el L4
L5 - II. Nuria para llegar a la
cima del Mallo Cored. U tramo corto, una rampa de segundo grado hasta llegar a
la cima y así montar el rapel de descenso.
Llegando a la R5 y última.
El descenso es un rapel de unos 50
metros hasta el suelo, si se va con cuerda simple hay una reunión intermedia.
Rapel, a la altura del arbol reunion intermedia.
El retorno lo hacemos bajando por
la canal Este, hasta encontrar el camino de aproximación a la vía, y vuelta a
Riglos, a tomar la merecida cerveza con los amigos, que nos esperan en la
terraza del Bar.
Otra gran actividad con una mujer
excepcional y en un lugar espectacular de Aragón, maravilloso rincón del que
disfrutar, de sus parajes, excursiones, escaladas.
Material:
Cintas exprés, friends para proteger los alejes.
Fecha:
10/06/2014.
Riglos desde el pie de vía.
Es Nuria la que me
propone ir a Riglos, y probar suerte en el Mallo Pisón, ya que la última y
primera vez que estuvimos escalando por la zona, nos quedamos con las ganas de
intentarlo. Planeamos el viaje en poco tiempo, comprobamos meteorología y decidimos
salir el lunes por la tarde. Salimos de Barcelona pasadas las 17:00 horas ,
hasta Riglos son unas cuatro horas de viaje. Aprovechamos que vamos con tiempo
para cenar en el pueblo de Ayerbe, muy cerca de nuestro destino final. Después
de una muy buena cena seguimos nuestro camino hasta el refugio.
La vía que tenemos en
mente para acceder a la cima del Pisón es: el Espolón Adamelo y la Normal. El
Espolón Adamelo fue escalado por primera vez en 1965, por Ursicinio Abajo y
Jesús Ibarzo. Y la Normal del Pisón fue escalada por primera vez el 20 de Abril
de 1946, por F. Pieré, J. Panyella y A. Murgía.
Al día siguiente nos
levantamos a las 7:00, una ducha refrescante para despertarse. Nos vamos al
coche a preparar bártulos, y volvemos al refugio a desayunar, una vez desayunados
nos dirigimos hacia nuestro objetivo del día. Primero el Espolón y luego ya
decidiremos.
Nuria preparandose para el primer largo.
L1 – V. Es Nuria la que
decide hacer este largo de primera y me parece perfecto pues así trabaja el
aspecto psicológico, ya que en Riglos los seguros alejan. Un bonito largo que
empieza en la placa, un poco más a la izquierda del espolón, dónde se van
salvando pequeñas panzas. Nuria se trabaja el largo muy bien tomándose su
tiempo y mirándose los pasos cuidadosamente. 45 metros con solo 6 seguros,
Nuria esta echa una campeona. La primera reunión está en el filo del espolón
justo debajo de la “Panza del Cansao”.
Mi compañera en el L1.
L2 – V+. Es mi turno, y
justo encima tengo dos, de los tres pasos complicados de la vía, son dos panzas
una seguida de la otra. La primera es la “Panza del Cansao”, el nombre le viene
debido al estado que quedan muchos escaladores al intentar superarla, ésta se
pasa por la derecha con buenos agarres y justo después la “Panza del Pijo” el
nombre le viene de una de las presas, que te agarrabas para superar el paso,
tenia la similitud del miembro masculino, en la actualidad esa presa no está.
Las dos panzas están bien aseguradas. Hay una reunión al pasar la segunda de
las panzas que me salto para seguir hasta la siguiente. Ésta queda en el en la
parte izquierda del espolón justo debajo de la “Panza del Cabrón”. Aquí hay una
reunión más a la derecha que pertenece a otra vía, justo encima se ven dos
parabolts bien cerca uno del otro, esta NO es de la Adamelo. Nuria pasa la Panza
del Cansao tirando de un cordino, y la Panza del Pijo con un pedal, creo que
hace lo correcto, para no hacer referencia a la primera panza. En este tramo
hemos juntado lo que en según reseñas son el L2 y L3, que salen unos 45 metros,
7 seguros más la reunión intermedia, pero nuestras cuerdas no dicen lo mismo.
Las Panzas del Cansao y del Pijo vistas desde la R1.
Nuria recuperando el L2.
Entre la Panza del Cansao y la del Pijo (Foto Nuria).
L3 – V+. Vuelvo a tirar
yo de primero, a Nuria no le va esto de las panzas con los seguros lejos y
menos yendo de primera. Salgo de la reunión hacia la izquierda, una vez
superada la Panza del Cabrón, voy en diagonal hacia la derecha para buscar el
filo del espolón y continuar recto hasta llegar a la reunión. Nuria sigue
practicando con los pedales para superar la panza, luego su escalada es más
fluida y rápida hasta llegar a la reunión. En este punto vamos un poco liados
sobre que reseña seguir, llevamos un croquis y una descripción de la vía.
Llegando a la R3.
L4 – V. Es Nuria la que
se anima hacer este largo, la pared ha perdido verticalidad y lo que vemos y
según reseñas presumiblemente es asumible. Nuria se curra el largo que da gusto,
coloca algún seguro flotante por la lejanía de los que están en la pared.
Escala tranquila y mirándose cada paso y cada mano que coloca. Cuando llego a
la reunión me dice que se ha hecho caquita, que ha pasado algún momento
difícil, pero la felicito por lo bien que lo ha hecho, se ha trabajado muy bien
el largo.
Nuria lanzada en el L4.
L5 – IV. Un tramo de
roca de poca calidad, con alguna suelta, donde voy con cuidado para no tirarle
ninguna a Nuria. Un largo que se hace rápido por su baja dificultad. La reunión
queda a la derecha del espolón. Justo donde está la sirga para ir a los rapeles
de bajada. Cuando mi compañera llega a la reunión hablamos de seguir o
retirarnos, ya que es la 13:00 horas, y aun nos queda rapelar y el retorno a
Barcelona. La decisión es de subir al Pisón, que para algo hemos venido.
Yo en la R5 (Foto Nuria).
Acabando el Espolón en la R5.
L6 – III. Este tramo es
el que nos hace llegar al collado del Pisón. Es un largo donde hay una reunión
intermedia, la cual chapo. También aprovecho alguna sabina para encintarla, no
vaya a ser que patine en esta piedra suelta y pegue un batacazo. La reunión
está a la derecha del collado, aprovecho la de los rapeles de bajada, la cual tengo
que compartir con unos franceses que bajan del Pisón. Núria llega rápido a la
reunión. Este es un largo de trámite, para llegar hasta el collado. Desde este
punto empezamos la vía Normal al Pisón.
En el Collado del Pisón. Detras el Mallo Firé.
L7 – V. Nuria decide
que no hará más largos de primera. Así que me toca ponerme las pilas y tirar
hacia delante. Había leído que estos largos no eran más difíciles que los duros
del Adamelo, pero sí que tenía algún paso curioso. Sobre todo en este primer
largo. La escalada de este largo es en diagonal hacia la izquierda, con unos
pasos algo extraños, donde tengo que atravesar un par de nichos, en uno de
ellos incluso me meto dentro, pasados los nichos y sus respectivas panzas,
escalo por una placa, tras superar esta se llegaa la reunión. El problema del largo es para
el que va de segundo, no le deja libertad de movimientos. Nuria sube bien,
aunque se queja de si ella hubiera ido de primera no lo hubiera hecho. Yo creo
que sí que lo hubiera hecho, solo eran pasos de colocarse un poco. La reunión,
como todas las anteriores muy cómoda.
El primer largo de la Normal (Foto Nuria).
Nuria recuperando el L7.
L8 – IV+. Penúltimo
largo, la salida parece más difícil de lo que realmente es. Salgo hacia la
derecha, donde hay un puente de roca echo de alambre, del cual no me fio y
coloco un flotante en un buen agujero. Luego un parabolt, justo a la altura de
“la Cornisa Edilíca” otro puente de roca, éste bastante mejor. Atravieso la
cornisa hacia la izquierda hasta la reunión, coloco otro flotante por si acaso.
Nuria sube muy bien, en esta panza no utiliza el pedal, le ha parecido más fácil
que las anteriores y el resto le parece fácil.
Nuria en la R7 y Riglos se hace pequeño debajo.
L9 – V+. Último largo
de la vía, la salida supera una primera panza fácil, pero con el seguro un poco
lejos, por variar dice Nuria, que nos sitúa bajo otra panza algo más
complicada, que supero muy a la derecha para luego hacer una diagonal de
izquierda. El resto es una rampa con roca descompuesta. La reunión la monto en
una sabina. A Nuria la primera panza le parece fácil, pero la segunda se le
atraganta demasiado (para su gusto horrible), incluso llega a montar dos
pedales para superarla, el resto va como un cohete hacia la cima del Pisón.
Mi compañera llegando a la última reunión.
El descenso es a base de
rapeles y son unos cuantos creo que contamos ocho, pero perdimos la cuenta.
Para bajar del Pisón nos dirigimos hacia el norte, en busca del cable que va a
la instalación del rapel. El Primero lo hacemos hasta el collado del Pisón, con
cuerdas de 60 se llega hasta éste. En la reunión del collado montamos el
siguiente. Tenemos que seguir por un cable de vida que nos lleva hasta la sirga
donde montamos la quinta reunión. Otro rapel más y a seguir continuamos por el
cable de vida hasta la siguiente instalación. Fuimos descendiendo poco a poco
hasta el suelo. El penúltimo rapel es espectacular, es totalmente volado. El
retorno hasta el coche es muy rápido pues el pueblo de Riglos lo tenemos a la
vuelta del seto (esquina).
Cima del Mallo Pisón. Entre nosotros el Mallo Firé.
Un viaje relámpago para
poder disfrutar de este rincón de Aragón, tranquilo y majestuoso, un lugar que
me ha cautivado. Con una compañera inmejorable. Es un placer poder disfrutar de
estos momentos contigo. Gracias Nuria, por compartir otra aventura más.